Mujeres de carrera.

Corredora," NO DUDES"

 

En algún momento,  a toda corredora nos invaden las dudas. Nos cuestionamos las razones por las que corremos, el esfuerzo y los sacrificios que hacemos; nos preguntamos si el entrenamiento que seguimos es el correcto, si nos volverá a suceder una vez más esa experiencia frustrante, pero la duda más frecuente es si estamos lo suficientemente entrenadas para ese maratón.

La duda, no siempre es mala. Depende de su origen y del momento en el que se nos presenta.

El estrés que genera esta sensación de duda sin respuesta,  puede ocasionar una serie de problemas.  Los músculos podrían fatigarse más rápido, se dificulta la coordinación, por lo que puede que no encuentres ese paso que querías. Podrías perder el foco en tu meta y,  lo más doloroso, es que la duda socava tu fortaleza mental. A cuántas nos ha sucedido que no entendemos lo que nos sucedió en el maratón, puede ser que la respuesta sea tan sencilla como la duda fue la responsable.

Mi primera recomendación es que nunca te cuestiones durante el maratón. No te permitas preguntas como “¿Porqué corro?, ¿Qué hago aquí? o ¿Entrené suficiente?”, durante tu maratón. Estas preguntas en realidad no suelen tener una respuesta lo suficientemente poderosa en los momentos de mayor agotamiento. Una vez que estés allí, disfrútalo y entrégalo todo en esa experiencia. Cada maratón es una nueva oportunidad para conocerte y para aprender acerca de tus capacidades y de las respuestas de tu cuerpo.

Si la duda aparece durante el entrenamiento y te preguntas si estás entrenando suficiente o si sientes que es el plan correcto para tí, la pregunta es válida,  pues puedes realizar ajustes.

Antes de correr ese maratón es conveniente hacer un acto de sinceridad para saber si realmente estás preparada. A pocos días, ayuda mucho revisar lo que hiciste, contabilizar los kilómetros recorridos cada semana, mirar cuántos largos de más de 3 horas completaste. Este ejercicio te ayudará a sentir más confianza o a decidir postergar la experiencia. Si aún no estás convencida pregúntale a un corredor experimentado si tu entrenamiento fue correcto para la meta que tengas.

Ahora bien, hay influencias externas que nos pueden crear una sensación de derrota o de intimidación. Esto no es sano para nada. Dicen que a la intimidación no hay manera de satisfacer la demanda que supone. No permitas que esta sea una fuente de cuestionamiento.

Algunas recomendaciones

  •  Si no logras seguirle el paso a tu grupo y siempre eres la rezagada,  cambia de grupo o deja de compararte. Enfoca la satisfacción en el entrenamiento como tal y no en los tiempos del grupo
  •  Practica mantras que utilizarás durante el maratón para mantener el foco en la experiencia y en la meta y para cuidar que tu diálogo interno sea siempre positivo
  • Si no estás totalmente satisfecha con los resultados que has obtenido en tus últimas carrera, cambia el entrenamiento, cambia de entrenador, cambia de rutina. Albert Einstein define la locura como hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener resultados diferentes
  • Para tu primer maratón apóyate en corredores experimentados. Pídele consejos acerca de tu entrenamiento y sobre la manera de enfrentar la carrera
  • No hagas de la carrera más de lo que es. Excepto que seas una corredora profesional, la carrera no es tu vida. No dejes de vivir otras experiencias por las carreras. Las dudas podrían incrementarse por eso. Imagina la vida una semana más tarde después de ese maratón, y verás que puede ser excesivo el peso que le estás dando
  • Recuerda, una vez que ya estés corriendo tu maratón, no cuestiones, no preguntes, no dudes, sólo celebra el día y la experiencia y sobre todo ¡SONRIE!
Corredora, ¡NO DUDES!